gatotecas

Las “gatotecas” han llegado a España. Poco a poco esta moda nipona, los neko-cafés, de tomarte un té o un refresco acompañado de felinos que pasean, juegan con sus bolas de lana y se dejan acariciar se ha ido abriendo hueco en nuestro país. A priori puede resultar un poco extraño, pero “Las Gatotecas” son mucho más que un lugar de restauración, se convierten en centros de acogida para gatitos sin hogar y fomentan la adopción de los mismos entre su clientela.

En Madrid la asociación ABRIGA y La Gatoteca van de la mano y no podrían existir la una sin la otra. La asociación es la encargada de gestionar la colonia de gatos y los fondos que se reciben a través de la cafetería. La ilusión de esta iniciativa es el rescate de gatos sin hogar con la idea de encontrarles una familia definitiva. El espacio sirve también para fomentar la educación y sensibilización sobre la tenencia de gatos, la adopción responsable, el maltrato y el abandono de los animales en general.
Centros como este y otros que se han abierto por ejemplo en Barcelona, el “Cats café” o el “Gats bar” sirven también para fomentar de los beneficios en la relación persona-gato, e incluso se ofrecen servicios de terapia activa a personas apoyada por gatos. Los gatos por su naturaleza, aunque tengan fama de poco sociables, son una buena terapia para el estrés y  es que su ronroneo produce en al ser humano un efecto relajante y tranquilizador.

Estos bares “gatunos” están gestionados por voluntarios y los beneficios que se obtienen de la cafetería se destinan al mantenimiento de los felinos (alimentación, seguimiento veterinario, higiene…), al funcionamiento propio del local y se destinan fondos también para controlar las colonias de la calle con la ilusión de mejorar la calidad de vida de estos animales en la medida de lo posible.

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